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El ocio y sus “tasas”

Es el gran tópico de la cultura hispana, ocio, ocio y más ocio. Es un tópico que incluso es una importantísima partida de nuestro PIB, pensemos simplemente en la gran y estratégica industria del turismo en toda España. Tenemos fama de “fiesteros”, de estar demasiado tiempo en la calle, en los bares, en las fiestas (sean patronales o no) e incluso se llega a criticar pero, realmente ¿nos damos cuenta de que estamos pagando infinidad de “tasas” al tiempo que hacemos aquello por lo que se nos “estigmatiza” con tópicos negativos?

Pensemos en el típico café de media mañana o de media tarde, pues ya estamos haciendo un pago del correspondiente IVA del café, en este momento el tipo sería del 10%, estando como estamos en año electoral no descartemos un futuro cambio.

Situémonos ya en una hora más tardía de la mañana, o de la tarde; en ese momento nos plantearemos tomar la típica (y tópica) caña de cerveza o incluso optaremos por un vermú si es de mañana o un vino si estamos a última hora de la tarde. Tan criticada costumbre de estar “de bares” resulta que implica que, estás abonando el IVA del 10% además de ver repercutido en el precio el importe correspondiente al impuesto sobre el alcohol que tienen que abonar al Estado los productores de la bebida.

Pensemos ahora en la noche, pensemos en la costumbre de tomar una copa de un combinado con una bebida destilada, en este caso nos encontraremos ante un IVA del 21%. Nuevamente estamos aportando nuestro dinero al Estado.

Y finalmente pensemos en los tan criticados y doblemente estigmatizados (por su amor al ocio y a la nicotina) fumadores, en este caso al disfrutar de su “censurado” hábito están enfrentándose a una situación en la que los cigarrillos tienen un gravamen de un tipo fijo del 51%, al cual hay que agregar que hay un tipo específico que implica que por cada 1.000 cigarrillos se pagarán 24 euros. Esto implica que un fumador debería ser reconocido por el Estado como un “aportante premium”, si se me permite la frivolidad.

Por supuesto a lo que es un consumo meramente hostelero hemos de añadir el tan manido tema del IVA cultural, como es sabido estamos hablando de un IVA del 21%; ir al cine, ir al teatro, ir a un concierto, todos esos hechos implican una destacable aportación al Estado.

En resumen, nuestra cultura nos anima a vivir el ocio, e incluso mientras lo disfrutamos estamos aportando al Estado por medio de estas “cargas”, “cargas” a las que debemos estar atentos este año, ya que un año electoral siempre puede implicar cambios a corto y medio plazo.