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El Seguro de Responsabilidad Civil

A la hora de revisar determinados contratos o acuerdos de prestación de servicios, vemos que aparece en muchas ocasiones un “latiguillo” que hace referencia a la existencia de un Seguro de Responsabilidad Civil que cubre la actuación de un profesional o de unos profesionales. Pero ¿qué es una póliza de seguro de Responsabilidad Civil?

 

Supongamos una situación en la que entramos en un comercio y tenemos un desafortunado accidente por, por ejemplo, un piso mojado o una baldosa mal colocada. Ante esa situación los daños que podamos sufrir por causa de ese desafortunado accidente estarían cubiertos por la póliza de responsabilidad civil de ese local, en el caso de que la tuviese suscrita. Planteémonos una situación en la que, en el desarrollo de una negociación, los profesionales que nos dan soporte en dicha negociación nos indican que la mejor opción a seguir, en caso de que esa decisión sea un error garrafal podría darse el caso que la póliza de responsabilidad civil de esos profesionales nos cubra ante el perjuicio que dicha recomendación nos ha provocado.

 

En definitiva, con una póliza de seguro de responsabilidad civil se hace frente a los daños de carácter personal, material y las consecuencias que se pudiesen producir a los clientes de modo involuntario. El emisor de la póliza será el que pase a hacer frente a las consecuencias de tipo económico que se produzcan por los hechos antes indicados y que han implicado un daño a un tercero, eso sí, con el límite de la cantidad que se haya acordado y que figurará en la póliza de seguro de responsabilidad civil que se haya firmado.

 

Resumiendo, lo que busca un seguro de responsabilidad civil será indemnizar al asegurado del daño que su patrimonio pueda sufrir ante la reclamación que pueda efectuar contra él un tercero. Como todo seguro, mediante el pago de una prima, se desplaza el coste de las indemnizaciones económicas a un tercero, es decir, que encaja a la perfección con el principio que define a un seguro, que no es otro que la transferencia de riesgos.

 

Debido a sus características podremos ver la existencia de este tipo de seguro en prácticamente todos los sectores; ya que tanto un comercio, profesional liberal, fábrica, explotación ganadera, empresa de transporte, empresa tecnológica, empresa de servicios, etc. tendrán diversidad de situaciones en las que su actividad pueda implicar la posibilidad de perjudicar a sus clientes o incluso a la propia empresa o a los propios empleados. Ese riesgo inherente a la existencia de la actividad hace que se trata de una modalidad de seguro existente en la mayoría de las actividades, llegando a ser obligatoria para el caso de determinadas actividades, existiendo colegios profesionales que llegan con diversas aseguradoras a convenios para así conseguir mejores condiciones.